
Mientras el sol inclemente caía sobre los hombros de los asistentes a la Novena edición del Vive Latino, en el escenario principal abrían Los Mentas, banda venezolana de rockabilly que uniformados como meseros con chalecos guindas, camisa, blanca y pantalones negros; prendieron a los pocos y desconcertados espectadores que apenas habían llegado.
En el escenario azul tocaba Ceci Bastida, ex vocalista de Tijuana NO, una de las bandas de ska-punk más importante de México en los años 90. Con muy pocas personas escuchando, Ceci interpretó temas como “Ya me voy” y “Empieza a amanecer”, pero fue una nueva versión de “Pobre de ti” la que todos corearon recordando viejos tiempos.
En el escenario principal tocaba el turno de Reel Big Fish, quienes con su fresco ska californiano hicieron bailar a su audiencia y a uno que otro que iba pasando por ahí. Tocaron canciones de su nuevo disco y cerraron con un cover de la famosa canción de los ochenta “Take on me”.

Había que correr de un escenario a otro para tratar de ver al mayor número de bandas posibles, cosa que era un reto pues una gran distancia los separaba uno del otro. En el escenario azul, Dante se reunía con Emmanuel Horvilleur para cantar “Abarajame”, dejando al público deseoso de más Illya Kuryaki. “Si quieren más, vengan también mañana” fue lo que respondieron a los gritos de “¡otra…otra!”.

Luego The Wailers hizo bailar de un lado a otro cadenciosamente, a jóvenes apaciguados por su reggae. Interpretaron temas que Bob Marley hiciera famosos como “Jamming”, “Natural Mystic”, “Three Little Birds”, entre otras.

Después de ellos subieron Los Straitjackets con sus características máscaras de luchador y vestidos con elegantes trajes para hacernos bailar al ritmo del surf. Unos simulaban nadar entre la multitud, otros no dejaban de sorprenderse con su forma de tocar, mientras otros volaban impulsados por una parte de la alfombra que cubría el piso del Foro Sol.

Este Vive se caracterizó por reunir grupos que ya no tocaban y también por tener de solistas a integrantes de bandas emblemáticas, que tocaban sus éxitos a su manera. Como ejemplo podemos nombrar a Pato Machete y al Sr. Flavio, uno parte de Control Machete y el otro de Los Fabulosos Cadillacs respectivamente. Al escucharlos sabías que algo faltaba pero igual coreabas las canciones.
Panteón Rococó fue de los que más prendió, seguido por Bersuit. Ambas bandas tocaron sus éxitos y también hicieron referencia a temas políticos, mencionando nombres como Bush, Fox y Menen. Panteón aprovechó también para hablar sobre la tolerancia, “Llámese rock, llámese ska, llámese emo: fiesta es lo que necesitamos. ¡Unidad compadre!” dijeron para dar pie a “La carencia”.

Después de cuatro años de ausencia, Santa Sabina regresó a los escenarios para interpretar canciones como “Estando aquí no estoy”, “La daga” y “El ángel”, entre otras que hicieron vibrar a sus fans y a sus no tan fans. Rita Guerrero y compañía nos dejaron claro que saben lo que hacen y lo hacen bien.
Después Black Rebel Motorcycle Club y Los Tres al mismo tiempo, el primero no prendió mucho, pero Los Tres lo hicieron bien y la gente coreó sus canciones con bastante sentimiento y felicidad.

Por último Los Auténticos Decadentes con su carnaval donde se congregaron sus paisanos como Bersuit y Todos tus muertos, para interpretar “La guitarra”.
En general todo salió bien, aunque la distancia entre escenario y escenario siempre ha sido un problema y esta vez el audio no fue lo mejor. De los precios ni hablamos, ya sabemos que siempre son elevados. Además del tianguis del chopo había otros tantos stans de marcas que se esforzaban por llamar la atención de los asistentes.









