
Por: Ruben Martinez EL VIAJERO
Oh, it`s Money… thank you!, asi respondió Bruce Dickinson vocalista de Iron Maiden cuando alguien le tiro una moneda en el escenario del Foro sol de la Ciudad de México ; la noche del domingo se vivió una de las mejores (si no es que la mejor ) presentaciones de los británicos en sus (esta es la cuarta) visitas a México.
El grupo viene haciendo un auto homenaje a una de las giras que realizaron entre 1984 y 1985, la de World slavery tour y de la cual se desprendieron un video y un álbum del concierto llamado Live alter death (reeditado el pasado 5 de febrero por primera vez en DVD) y ahora lo traen para aquellos fans que no lo habían visto.

“Somewhere back in time” es el nombre del nuevo tour en el cual interpretan canciones escritas entre 1980 y 1991 y el concierto arranco con imágenes de el grupo en su avión privado (mismo que pilotea Dickinson) con un famoso discurso de Winston Churchill, antecediendo la primera rola de la noche Aces high, el Foro sol (que se encontraba completamente lleno) no dejo de corear Two minutes to midnight, uno de los himnos de Maiden.
Tras hacer una muy breve pausa el vocalista agradeció que después de haber vendido menos de 25 mil boletos en su ultima visita al nuestro país, esta vez haya tenido que cambiar de cede y tener a mas de 50 mil en una sola presentación.
El grupo sigue demostrando que tiene mucha energía en el escenario y la prueba es que los temas siguen sonando fuertes e intactos (lo que se agradece), además el acercamiento con el publico es algo básico para los conciertos de la banda. La noche transcurrió con rolas como The trooper, Revelations y Wasted Years, todas muy bien recibidas y dando oportunidad a que el escenario, que básicamente estaba adornado con motivos egipcios, cambiaba al fondo con telones en donde Eddie (la mítica mascota de la banda) apareciera representado de distinta forma, esfinge o soldado por ejemplo.
6-6-6 The number of the beast, coreada por todos los asistentes dando uno de los mejores momentos del concierto, aquí el vocal se puso un sombrero de charro; le siguió otro clásico Run to the hills, aquí Steve Harris lucio muchísimo en el bajo y fue el preámbulo para una excelente pieza influenciada por el rock progresivo y de 13 minutos de duración : The rime of the ancient mariner, en donde los tres guitarristas hicieron gala de sus dotes. Hacia la recta final del concierto llegaron otros temas como Powerslave (excelente) Can I play with madness y Heaven can wait en la cual ya se ha vuelto una tradición invitar a Fans a cantar en el escenario.
Heaven Can Wait y Iron Maiden eran el preámbulo de la visita en vivo de Eddie caracterizado a modo futurista, como en el álbum Somewhere in in time de1986, para darse un corto receso. El final llego con Moon child, The clairvoyant y una de las mejores rolas de Maiden: Hallowed be thy name de 1982, con la cual la banda se despidió definitivamente, hubo cierto momento de duda si la banda regresaría, pero la música de fondo nos anunciaba que era todo por esta noche llena de energía y poder , de una banda que como los vinos, entre mas años se pone mejor.

Saludos Ruben Martinez EL VIAJERO










Eso se llama PASARSE DE NACO y SER DESLEAL Viajero. Tú sabes porqué.
En mi opinión fue un gran concierto… A partir de la mitad.
Yo estaba en gradas, del lado derecho del escenario y el sonido fue malísimo durante las cuatro primeras canciones, que no se entendieron en lo absoluto. De hecho, toda esa sección de gradas estuvo lejos de aclamar al grupo, muy al contrario, abuchearon (abucheamos) esperando que alguien arreglara el sonido. Incluso tuve que moverme para escuchar mejor, pero nunca mejoró del todo, daba la impresión de que todo el equipo de audio ubicado del lado derecho estaba fallando. Algo imperdonable considerando una banda de este calibre.
La segunda hora sí fue casi impecable, pero nunca olvidaré que durante The Trooper ni siquiera pude oír las guitarras.